Gilles de Rais desarrolló su carrera criminal en un período histórico muy interesante, la Francia del siglo XV. Precisamente, el gran aporte del ensayo La Francia de Gilles de Rais – El primer asesino en serie de la historia, de Pablo A. García (Akal, 2024), es contextualizar la figura malévola del barón en su propia época. Cuando Gilles de Rais nació, el Estado Moderno se encontraba a la vuelta de la esquina, a punto de echar por tierra una forma milenaria de ver el mundo. El feudalismo estaba mutando hacia el Estado Moderno y la Baja Edad Media se encaminaba hacia el Renacimiento.
El libro contempla un amplio abanico de procesos histórico-sociológicos claves de este momento de transición. Por ejemplo, hasta el siglo XV, el guerrero de élite por excelencia en Europa fue el caballero feudal cubierto con una armadura. Pero con la llegada de las armas de pólvora, la efectividad del guerrero a caballo fue menguando. La artillería, la infantería ligera y la profesionalización del ejército terminaron imponiéndose.
Otro avance fue el paso de una medicina de corte espiritual a una basada en la experimentación, que incluyó la realización de las primeras disecciones científicas. Y coincidiendo asimismo con la primera mitad del siglo XV, se extendió como la pólvora la satanización de la vieja hechicera pagana, que adquirió la etiqueta de bruja entregada al Demonio. En consecuencia, la mujer sospechosa de bruja se convirtió en la presa favorita de la Inquisición.





